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escrito por Yoss
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VERÓNICA PÉREZ KONINA:
ROCK DE AGUA TIBIA
Por Yoss
Verónica Pérez Konina. Agua tibia, o sea, medio cubana media rusa, la prosa de Verónica tiene esa curiosa cualidad sintáctica híbrida y congelada de las que están a medio camino entre Arbat y La Rampa (como Anna Lydia Vega Serova, por ejemplo) Los del Establo le debemos no solo haber oído mucho buen rock en la lengua de Pushkin (Café negro, Nautilus Pompilius, Máquina del Tiempo, entre otros) sino también nuestro primer contacto con esa especie de Silvio eslavo y ronquísimo que fue Vladimir Visotsky. Ganadora en 1988 con su libro de cuentos Adolesciendo, Vera inició la racha de Premios David del Establo. Cuando la caída del muro y del socialismo, decidió que era un poco más rusa que cubana... y desde entonces es muy poco lo que sabemos de ella. Por no decir nada. Secuencia, como casi todas las historias de su único libro publicado en Cuba, tiene como protagonista a Liz, heterónimo, casi alter ego de la autora. Narra, desde una perspectiva típicamente femenina, casi contemplativa, la evolución hacia y desde el rock de una muchacha más o menos románticamente fascinada por uno de sus melenudos gurús callejeros más que por el aspecto musical del fenómeno...
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