6. Llega la generación del Período Especial o La venganza de los postnovísimos. El cambio.
A mediados de los 90, emergen nuevos autores como Anna Lidia Vega (Bad painting, Premio David 1997, Catálogo de mascotas,) y Karla Suárez (Espuma, 1999, Silencios, 2000), con obras puentes en las que poco a poco las circunstancias socio-políticas dejan de tener el rol protagónico y la realidad comienza a ser abordada desde una perspectiva mucho más individual, una especie de ética personal más allá del testimonio de grupo o la subcultura a la que pertenecen y, por lo mismo, la fusión, la no especificidad de temas, personajes, géneros y estilos, sin poner reparos al uso de los elementos fantásticos. Se generalizan las historias que no toman partido ni proponen moralejas. También se desarrolla un lenguaje desenfadado y cierto cinismo, que es difícil encontrar en la narrativa anterior (exceptuando los textos de Ena Lucía Portela), y, al escribir sobre la realidad cubana de hoy, de una manera mucho más incisiva, descarnada, en ocasiones recrean diferentes tipos de personajes marginales en situaciones límites, vinculados al tema de las drogas, el erotismo y la perversión, los problemas de la mujer y la alienación mental y social del individuo, lo que los acerca a veces en alguna medida al ambiente del rock.
En varios cuentos de Bad Painting, la agua-tibia (término popular para denominar a los hijos del mestizaje ruso-cubano) Anna Lidia Vega describe ambientes rockeros de su Rusia natal o cubanos, pero siempre con una visión muy intensa y personal, sin renegar de algún que otro elemento fantástico. Karla Suárez en Ritual nos brinda una alegoría sobre el tema de la tolerancia. Un caso particular lo constituye María Cristina Fernández, que, tal vez por su cercanía en los últimos tiempos a El Establo, en su libro Procesión lejos de Bretaña (2000), reactualiza algunos de los temas y códigos de este grupo, pero vistos desde una óptica casi neohippie, más vinculada a la ideología New Age y el pensamiento orientalista.
Algunos pioneros en esta temática, de la generación de ls 80, vuelven a la carga después del 2000 y así Abel Prieto en su novela El vuelo del gato y Reinaldo Montero en Misiones dedican algún que otro capítulo melancólico al tema de los orígenes del rock en Cuba en la década de los 60 y los 70, y lo mismo realiza Francisco López Sacha con su cuento Escuchando a Little Richard, ganador de uno de los premios Juan Rulfo en el 2001.
Entre los más jóvenes cabría citar a Michel Encinosa Fú, Adriana Zamora, Raúl Flores, Ariadna Rengifo y Susana Haug, cinco ejemplos paradigmáticos de cómo se enfoca el tema del rock en nuestros días. Michel Encinosa realiza una especie de revitalización temática, basado en sus propias experiencias, casi al modo del realismo sucio, sin idealizaciones, y también lo utiliza en sus cuentos y novelas de ciencia ficción, en la vertiente ciberpunk. Adriana Zamora, Raúl Flores y Ariadna Rengifo no se proponen expresamente escribir sobre rock, pero muchos de sus cuentos están ambientados en una atmósfera prácticamente grunge, muy a lo Generación X. Y la jovencísima Susana Haug, que tampoco escribe normalmente sobre este tema, de pronto tiene puntos de contacto con dicha subcultura en alguno de sus cuentos como Hotel California.
Show must go on: O epílogo del prólogo a modo de excusa
: O epílogo del prólogo a modo de excusa
Más allá de clasificaciones rígidas por generaciones, grupos o subzonas del campo literario, es preciso aclarar que en este trabajo introductorio se ha preferido rastrear la evolución de una temática muy concreta, en este caso el rock y la subcultura asociada a él, a través de los diferentes textos narrativos aparecidos en publicaciones, antologías y libros publicados en Cuba y el extranjero. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que los autores citados no escriban sobre otros temas, ni que se encuentren en las páginas que siguen a todos los que han publicado alguna que otra obra sobre este particular. Se ha realizado con el escaso material disponible, y de una manera un tanto intuitiva y subjetiva, al buen tun tun y a ojo de buen cubero, como corresponde a dos narradores no precisamente especializados ni duchos en crítica. En este caso se pide a los lectores un voto de confianza en cuanto a los límites y principios no muy profesionales en los que se ha sustentado la selección de los textos y autores. Más allá de cualquier excluyente valoración cualitativa que nunca fue objeto de esta recopilación, resultó decisivo un aspecto: la disponibilidad física de los textos. De ahí, autocríticamente, la relativa pobreza en narraciones de autores que viven fuera de La Habana, y ni hablar de fuera de la isla. De todas formas, nos han dicho algunos amigos, vale el esfuerzo, y estamos seguros de que muchos lectores, no necesariamente aficionados al rock, agredecerán la lectura de esta especie de cartografía temática que debió aparecer, quien lo duda, hace una friolera de años.
Octubre, 2001
Bibliografía
Brioso, Jorge.: Todo en Cuba pasó en los ochenta. Antología de novísimos poetas y narradores cubanos, tomado de la revista Osamayor No.8, otoño de 1994
Enciclopedia Microsoft Encarta 2000.
Menéndez Plasencia, Ronaldo.: De la plástica al Cuento: interdefinición para una teoría de los campos. Trabajo de diploma, Universidad de La Habana, 1995 (inédito).
Satué, Francisco J.: Notas para una lectura del rock, en la revista Leer, No.56, agosto-septiembre 1992. España.
Brioso, Jorge.: Todo en Cuba pasó en los ochenta. Antología de novísimos poetas y narradores cubanos, tomado de la revista Osamayor No.8, otoño de 1994
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Satué, Francisco J.: Notas para una lectura del rock, en la revista Leer, No.56, agosto-septiembre 1992. España.
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