Rolando Revagliatti es un argentino tan loco como Alonso Quijano, Gardel, Charlot y tantos otros buenos locos. Hoy quiero presentarles un pequeño libro de poesía de RR. No se asusten por lo de poesía: son textos muy originales, retadores y saltarines que obligan a la reflexión y el reconocimiento de nuestras propias verdades, a veces ocultas, pero que resulta buen ejercicio ironizar y estigmatizar como antídoto a la coprofagia estulta y complaciente.
Fue y es director de teatro y actor. Poeta traducido desde el euskera hasta el esperanto. periodista, corresponsal y hasta secretario técnico (?) de una revista de psicoanális, psiquiatría y psicología (sic). Además, encargado de relaciones públicas y autor de cuentos. microcuentos, relatos, y todo tipo de escritura encapsulada, ripiada y/o total, pero buena literatura, en fin. En esta dirección http://www.revagliatti.com.ar/ podrán encontrar una gran variedad de materiales de su autoría, desde libros electrónicos hasta archivos de audio y video.
No sé si RR ha estado alguna vez en La Habana. Ignoro si en sus ancestros se halla algún benémerito(a) representante del crisol racial afrocubano o caribeño, pero no sé por qué imprecisas razones pienso que alguna cabrona relación debe tener con aquellos que desacralizan hasta a la mismísima madre de los tomates, es decir algo que ver con Pepito el de los cuentos cubanos, con los poetas (verdes?) que ofrecían espontáneos recitales en las barberías de mi pueblo y en fin... con tanto jodedor criollo o porteño, que es lo mismo.
Girado últimamente para el tema de las entrevistas (aunque serias y a veces hasta imprescindibles) he titubeado también en hacerle o no un interviú. para saber, ante todo, si ha estado en el Caimán. Quizás el problema sea que como buen cubano, me creo que todo lo bueno pasa por acá, de lo que en el fondo no estoy seguro: lo que sí puedo asegurar es que todo lo malo nos pasa a nosotros y aún peor: no termina de pasarnos.
Entonces, en fin, les dejo una foto reciente (quizás con calambre en una pierna, no está claro) y este librito para descargar, de mi socio RR, que es de lo mejor que he visto en los últimos tiempos, lo más desconectante, antiestresante... Pero tampoco lo miren como una simple chanza: es también buena poesía, risueña pero profunda, seria en su fina ironía y desgarrante en sus cuestionamientos.
|