|
HISTORIA DEL ROCK MADE IN CUBA |
|
|
|
escrito por Raúl Aguiar & Yoss
|
HISTORIA DEL ROCK MADE IN CUBA
Quizás, al escribir algún día la historia de la música popular del siglo XX, sea imposible pasar por alto la influencia de los ritmos provenientes de Cuba. En Estados Unidos se acuñó hace ya más de ochenta años el concepto de ·spanish tinge” para significar, precisamente, la introducción de ritmos, fraseos, timbres o instrumentos musicales de origen afrocubano, y estos elementos han logrado con el tiempo infiltrarse en todos los rincones de la música mundial..Tal vez deberíamos comenzar esta historia con un pianista llamado Jelly Roll Morton que, según se cree, inventó el concepto de “toque hispano” o “toque latino.” En una de sus composiciones más antiguas, “New Orleans Blues”, ya se puede descubrir el spanish tingue. Este pianista de jazz llegó a afirmar que si no se introducían “elementos españoles” en las melodías, nunca se podría conseguir la auténtica “sazón del jazz.”Quizás algunos piensen que exageraba un poco, pero desde los años 20 hasta el día de hoy, muchos jazzistas importantes como Louis Amstrong, Duke Ellington o Dizzy Gillespie se encargarían de confirmar de alguna manera aquellas palabras de Roll Morton.Morton hablaba de “elementos españoles”, pero la verdadera exportadora de la música latina, la fuente principal de aquel “toque hispano” era en realidad Cuba. Desde la música culta al rock, ningún género musical, ni el jazz, ni el blues, ni siquiera el pop contemporáneo, puede decir que está libre de su dosis de latinidad. Cuba emergía siempre como la gran madre gestadora de este tipo de música, mientras que sus hijos menores eran México, Puerto Rico, Colombia o Santo Domingo. La década de los 30 contemplaron nuestra música como un estilo o subestilo de éxito en las corrientes de toda la música popular norteamericana.. Los 40 concibieron la caliente y creativa fusión conocida como Jazz Latino.Por esa misma época, Cuba invadió el mercado internacional con el mambo y más tarde con el Cha-cha-chá y otros ritmos menores, que si bien no lograron la misma trascendencia, sí coparon mercados en el mundo hispano-parlante y fueron causa de fuerte competencia en el área del Caribe.Ya en los 50s., la emergente cultura del Rock and roll introdujo pinceladas de música afrocubana desde sus primeros pasos: Bo Didley y sus maracas, los temas caribeños de Leiber y Stoller, la corriente de Fats Dominó y Longhair, las múltiples rumbas grabadas por los primeros grupos vocales negros. Está claro que esta relación fue biunívoca. El Rock and roll también se puso de moda en Cuba, pero aquella fue una moda quie no disminuyó ni eclipsó el apego nacional de los cubanos a su propia música.El primer grupo de Rock and roll de que se tiene noticia en Cuba fue el integrado por Leonardo Acosta en 1957, junto con el pianista Raúl Ondina y el cantante Tony Escarpenter, que imitaba el estilo de Elvis Presley. Este grupo se llamaba Hot Rockers y tuvo un éxito relativo. Incluso realizaron algunas giras a Venezuela. Pronto surgiría una larga lista de imitadores del “Rey” en el mismo estilo: Danny Puga, Luis Bravo, Jorge Bauer, entre otros.Se puso de moda la emisora Radio Kramer, que emitía los éxitos norteamericanos de Rock and roll. Los locutores incluso hablaban en inglés y era una de las opciones radiales favoritas para muchos de los adolescentes de clase media o alta.En este período inicial también se creó el grupo “Los Armónicos”, de Felipe Dulzaides, que aunque incluían en su repertorio piezas de diversos géneros como el calipso y el jazz, también incorporaron el Rock and roll y más tarde su evolución al rock. Dulzaides era un músico de alta formación profesional y debido a su trabajo de difusión del género, se considera uno de los iniciadores o el precursor por autonomasia del fenómeno rock en Cuba.
Luego llegarían de golpe los 60, que para los cubanos llegaron un año antes, el primero de enero de 1959, cuando los rebeldes de la Sierra Maestra bajaron con sus pelos largos y barbas tupidas adelantándose varios años a los Beatles y a los hippies que vendrían después. Una década que iba a resultar muy agitada y convulsa en su vertiente musical. Claro que de los grupos de la década del 60 te hablaremos mejor en nuestro próximo número.
|